sábado, 17 de marzo de 2012
miércoles, 22 de febrero de 2012
My boy
viernes, 3 de febrero de 2012
miércoles, 1 de febrero de 2012
De mí
Enamorate
de mí, y de mi mirada traviesa. Enamorate de cada tontería que diga, cada
estupidez que repita. Enamorate de mi cara, de mis ojos, de mis labios.
Enamorate de mis imperfecciones, de cada una de ellas. Enamorate de mi voz, de
mis gritos y susurros. Enamorate de humor, sé que sera difícil. Enamorate de
mí, y no de quien esperas que sea. Pero sobre todo, espero que te enamores de
mi sonrisa, y que la ames tanto que nunca me obligues a perderla.
lunes, 30 de enero de 2012
domingo, 29 de enero de 2012
Sin ti
viernes, 20 de enero de 2012
martes, 17 de enero de 2012
Al borde de un precipicio
La sensación de estar al borde de un precipicio, con el único soporte que su brazo, te hace crecer, te hace sentir tan bien hasta tal punto que eres capaz de cerrar los ojos sin miedo a caer. Y si caes, si en ese momento él te suelta, no importa lo más mínimo, podrás chocarte contra el suelo e inundar el mar de lágrimas pero todo habrá merecido la pena.Te volverás a levantar y volverás a hacer lo mismo. Siempre quedaran en ti tantos maravillosos momentos, que todo lo demás da igual. Por eso cualquiera debe ser capaz de caer mil veces, sin miedo a sufrir. Porque no hay nada más bonito que sentir que alguien te sujeta al borde de un precipicio.
domingo, 20 de noviembre de 2011

Es como un vicio, es adictivo. Me gusta porque va en pequeñas dosis, intensas, pero pequeñas. Me gusta porque acelera el pulso, sube la adrenalina. Porque es algo muy flexible pero fácil de romperse. Me gusta porque no tiene sentido ni hace falta buscarle explicación. Porque te hace sentir libre pero nunca te libera. Y sabe ponerte a prueba, joder si sabe. Porque siempre tiene la cabeza donde no toca y me hace perderla a mí. Porque se equivoca pero siempre tiene una buena excusa. Porque es difícil de creer. Porque se podría decir que es un reto, pero de esos alcanzables. Produce locura y eso, ¿sinceramente? me encanta.
lunes, 10 de octubre de 2011
martes, 30 de agosto de 2011
Sé que de siete días ala semana, yo te quiero ocho.
Que no hay monstruos en el armario, ni los reyes magos te vigilan para ver todo lo malo que haces. Sé que los malos son muy malos, y los buenos no son tan buenos. Créeme, que he aprendido que los conciertos están para dejarse los pies, y la voz. Que los besos a escondidas saben mejor. Que un baño de agua fría a veces sienta tan bien como uno de agua caliente. Que el mundo está plagado de personas agradables, y a la vez, de personas que no merecen ser llamadas personas. Ahora sé que no hay calcetines para el pie izquierdo, ni para el pie derecho. Que los tacones a las cuatro de la mañana en una fiesta, ya no están en los pies. Que las medias se rompen muy fácilmente, y que el pintalabios rojo no se borra de las camisas blancas. Y lo más importante, sé que de siete días a la semana, yo te quiero ocho.
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